El Onix negro específicamente, es una piedra enraizadora, conoce los ritmos de la tierra y el estar en un plano denso, donde el tiempo es un factor de desequilibrio para muchas personas, ayuda a concentrarse en el aquí y en el ahora, equilibrando el plano físico, percibe tu tiempo interno y sabe armonizarlo con tu tiempo externo y es muy útil si necesitas bajar a tierra y sentir que estas en un cuerpo físico. Te ayuda con el estrés de la vida cotidiana, ya que limpia la negatividad de tu aura. También ayuda a absorber las energías universales necesarias para la curación y para otros propósitos. Equilibra las energías Ying y Yang dentro del cuerpo. Otorga fuerza, proporciona apoyo en circunstancias difíciles o confusas y durante periodos de enorme estrés físico o mental. Centra la energía y la alinea con el poder superior, permitiendo acceder a la guía superior y conectar con la totalidad. Permite ir hacia delante, para ver así el futuro y su capacidad de impartir energía personal nos convierte en dueños de nuestros destino.