Es una piedra protectora la cual crea un escudo contra la negatividad, absorbiendo ésta energía del entorno. Unifica el universo, generando un cordón enraizador desde el chakra base hasta el centro de la tierra. Siempre aporta claridad a la mente y limpia la confusión. La obsidiana se caracteriza por proveer una profunda curación del alma, facilitando el regreso al pasado y a vidas pasadas, superando emociones o traumas que hayamos arrastrado hasta el presente. Nos indica cómo mejorar todos los estados destructivos y de pérdida de poder personal, impulsándonos a crecer.