a Fluorita es una gran protectora, especialmente en el plano psíquico. Ayuda a discernir cuando operan influencias externas en nuestro interior y ataja la manipulación psíquica y la influencia mental indebida. Estabiliza y limpia el aura y resulta muy eficaz contra la radiación electromagnética generada por computadores. Es muy útil en procesos sanadores, ya que expulsa energías negativas y tensiones de todo tipo. Limpia, purifica, disipa y reorganiza en el cuerpo todo lo que no este en perfecto orden, es el mejor cristal para superar desorganizaciones, sean del tipo que sean.