La energía de los cristales es una fuerza muy poderosa que nos ayuda a estar conectados a la madre tierra y a su energía sanadora. El Citrino es un poderoso limpiador y regenerador, se trata de un cristal extremadamente benéfico que incorpora el poder del sol, generando calidez, energizando y potencializando la creatividad. Es uno de los pocos cristales que nunca necesita limpieza, absorbe trasmuta, disipa y conduce al suelo la energía negativa, lo que lo convierte en un cristal extremadamente protector del entorno. El citrino energiza cada nivel de la vida. Como protector del aura, actúa como sistema de señales anticipado, para poder emprender acciones protectoras. Es capaz de limpiar los chakras, en especial el del plexo solar y el del ombligo. Activa el chakra de la coronilla y abre la intuición. Asimismo limpia y equilibra los cuerpos sutiles, alineándolos con el cuerpo físico.