Protector, transmuta la energía de ataques síquicos a energía de amor, potencia los estados elevados de conciencia y aporta sentido común e intuición espiritual, facilitando la toma de decisiones. Ayuda a centrar las emociones, disipando la rabia y los miedos, promueve el amor a lo divino y transmuta las energías inferiores en frecuencias superiores de los reinos eterios y espirituales. Relaja y tranquiliza la mente, facilitando la concentración.