Se caracteriza por elevar la conciencia, aportando equilibrio físico, emocional e intelectual, y armonizando el ying y el yang. Anima a expresar nuestra verdad. Facilita la auto-aceptación y fomenta la autoconfianza. Ayuda a superar la negatividad y la amargura en el corazón, sana la ira interna, fomenta el amor y da fuerza para nuevos comienzos.